Conociendo la terapia Gestalt

Por Mateo · Fundador y editorActualizado el 16 de octubre de 2026 · 7 min de lectura
Con referencias científicas
Silla vacia de la terapia gestalt

En la terapia Gestalt resulta fundamental la unión entre la teoría y la práctica, ya que su valor reside en el proceso vivencial de los terapeutas, y de cualquier persona interesada en su propio desarrollo personal; experimentando todos los conocimientos que hay que ir integrando.

Los principales representantes que desarrollaron la terapia Gestalt fueron el psiquiatra Fritzs Perls, la psicóloga Laura Perls y el sociólogo Paul Goodman. En los años 60 la Gestalt se dividió en una parte más teórica y filosófica que sería la propuesta por Laura Perls, y una parte más práctica y vivencial, la propuesta por parte de Fritzs Perls.

En este artículo abordaremos la corriente de Fritzs Perls, de donde parte la formación de terapeutas gestálticos y de toda aquella persona que esté interesada en involucrarse en su propio proceso de desarrollo personal. La psiquiatría y psicología son las disciplinas que mejor desarrollan esta terapia en el ámbito profesional, en un contexto ecléctico y humanista.

Fritz Perls precursor terapia gestalt

La terapia Gestalt propone una experiencia real de crecimiento personal, en la que el individuo se responsabiliza y adquiere el compromiso de involucrarse en lo que son características esenciales de todo ser humano, como la espontaneidad, fluidez y creatividad. Permitiendo sanar su experiencia en cómo se relaciona consigo mismo y en consecuencia con los demás.

Desarrollando el potencial humano en la terapia Gestalt

La terapia gestalt lejos de ser una terapia que se centre en la patología, interviene en las potencialidades humanas ayudando a resolver los asuntos inconclusos, que son los que impiden que la persona exprese libremente sus emociones, y no se permita de forma espontánea acceder a sus recursos, y al reconocimiento de sí mismo; como una persona madura que asume la responsabilidad de sus acciones.

Hacernos cargo de nuestra propia experiencia es lo que promueve entre otras muchas cosas la terapia Gestalt, y no lo hace solo mediante teoría, la formación se realiza en un grupo de personas donde se interactúa a través de diversos ejercicios, en los cuales todos los alumnos tienen la oportunidad de vivenciar y tomar consciencia de cómo en su interacción diaria con los demás están evitando, atrayendo y provocando todo lo que les acontece. Tanto el malestar como las propias alegrías, forman parte de una actitud ante la vida, de un saber estar genuino ante la experiencia.

"Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo."

-Benjamin Franklin

 

Experimentar las emociones y aprender de ellas

Acostumbramos de forma inconsciente a evitar ciertas emociones que nos provocan las situaciones que vivimos, por la educación que hemos recibido y por las relaciones que mantenemos dentro de nuestra cultura. La integridad del ser humano depende en gran medida de cómo experimenta algo tan natural y necesario como son las emociones.

Aprendiendo a dejarlas fluir nos liberamos del sufrimiento innecesario y del malestar que provoca el reprimir las emociones como la tristeza y el enfado. Tomar consciencia de esto es un gran paso para responsabilizarse de cómo nos afecta aquello que intentamos evitar, y por lo tanto dar solución a lo que nos produce malestar, bajo un conflicto que nosotros mismos hemos provocado; que no es otra cosa que como respondemos ante tales experiencias, y no a cómo los demás actúan o se comportan con nosotros cayendo así en la culpabilización.

Las emociones que se desarrollan en el momento presente, aquí y ahora, son las que más valor tienen, puesto que reconociéndolas, actuamos en consecuencia dándonos cuenta de su influencia, de tal manera que nos podamos responsabilizar y actuar de modo consciente ante la situación que vivenciamos, aprendiendo de la experiencia y la emoción asociada. Responsabilizándonos de nuestras emociones adquirimos un conocimiento útil y profundo acerca de nosotros mismos..

"Todo lo que nos irrita de los otros puede llevarnos a un mejor conocimiento de nosotros mismos."

-Carl Gustav Jung

La formación en terapia Gestalt nos recuerda que somos una totalidad compuesta por lo físico, espiritual, afectivo, social y cognitivo. Es importante tener en cuenta cada una de estas dimensiones, ya que contribuyen a nuestra experiencia de vida, en relación a la interacción del organismo con su entorno.

Comprenderlo, asumir y aceptar cómo se relacionan cada una de las partes que nos conforman como un conjunto, es donde se encuentra la clave para reconocernos y hacernos cargo de nuestra experiencia.

Estos son los preceptos básicos de la terapia Gestalt:

Preceptos básicos de la terapia gestalt

1.- Vive ahora, es decir, preocúpate del presente más que del pasado o el futuro.

2.- Vive aquí, es decir, relaciónate más con lo presente que con lo ausente.

3.- Deja de imaginar: experimenta lo real.

4.- Abandona los pensamientos innecesarios; más bien siente y observa.

5.- Prefiere expresar antes que manipular, explicar, justificar o juzgar.

6.- Entrégate al desagrado y al dolor tal como al placer; no restrinjas tu percatarte.

7.- No aceptes ningún otro debería o tendría más que el tuyo propio.

8.- Responsabilízate plenamente de tus acciones, sentimientos y pensamientos.

9.- Acepta ser como eres.

"La terapia gestáltica se distingue más por lo que evita hacer que por lo que hace. Sostiene que basta con estar conscientes; que para que se produzca un cambio no se necesita nada más que presencia, estar consciente y responsabilidad." (Claudio Naranjo)

 

El aquí y ahora como eje central de la terapia Gestalt

Uno de los pilares más conocidos y a la vez más profundos de la terapia Gestalt es la atención plena al momento presente. En lugar de centrarse en el análisis del pasado o en proyecciones futuras, esta aproximación invita a observar qué está ocurriendo exactamente ahora: qué sensaciones aparecen en el cuerpo, qué emoción surge y qué necesidad se manifiesta en este preciso instante.

Esta focalización en el “aquí y ahora” no es un mero ejercicio mental, sino una forma de recuperar el contacto directo con la experiencia viva. Muchas personas han aprendido a desconectarse de sus sensaciones y emociones para evitar el malestar. La práctica gestáltica ayuda a restablecer ese contacto, permitiendo que la persona se dé cuenta de cómo evita, interrumpe o distorsiona su experiencia en tiempo real.

Al entrenar esta presencia, se reduce la tendencia a rumiar sobre lo que ya ocurrió o a anticipar catástrofes que aún no han sucedido. Esta capacidad de estar presente favorece una mayor autenticidad en las relaciones y una toma de decisiones más alineada con las necesidades reales del momento.

La figura y el fondo: cómo organizamos nuestra experiencia

La terapia Gestalt utiliza el concepto de figura y fondo para explicar cómo percibimos y organizamos nuestra realidad. En cada momento, ciertos elementos se convierten en figura (lo que destaca y reclama nuestra atención) mientras el resto queda como fondo. Cuando una necesidad queda insatisfecha, esa figura permanece incompleta y genera tensión.

Los asuntos inconclusos del pasado suelen actuar como figuras borrosas que consumen energía sin que seamos plenamente conscientes. A través de diferentes ejercicios experienciales, la persona aprende a identificar estas figuras pendientes, a completarlas en la medida de lo posible y a dejar que se disuelvan para dar paso a nuevas necesidades del presente.

Este proceso de cierre gestáltico permite liberar recursos emocionales y cognitivos que estaban atrapados, favoreciendo una mayor fluidez en la vida cotidiana y una sensación de mayor ligereza emocional.

La responsabilidad personal y el fin de la proyección

La terapia Gestalt pone especial énfasis en la responsabilidad personal. En lugar de buscar culpables fuera de uno mismo, se invita a observar cómo cada persona contribuye activamente a su propia experiencia. Esto no significa asumir toda la culpa, sino recuperar el poder de elegir cómo responder ante lo que ocurre.

Una de las dinámicas más habituales que se trabajan es la proyección: atribuir a los demás cualidades, sentimientos o intenciones que en realidad pertenecen a uno mismo. Al tomar conciencia de estas proyecciones, la persona puede integrar esos aspectos rechazados de su propia personalidad y reducir los conflictos innecesarios en sus relaciones.

Este movimiento hacia la responsabilidad genera mayor madurez emocional y una sensación de agencia: la persona deja de sentirse víctima de las circunstancias y empieza a reconocerse como co-creadora activa de su realidad.

El trabajo corporal y la integración de las dimensiones del ser

La terapia Gestalt no se limita al plano verbal. Presta gran atención a las manifestaciones corporales: la respiración, la postura, la tensión muscular o el tono de voz son considerados valiosos mensajeros de lo que ocurre en el mundo interno.

Mediante ejercicios que incluyen movimiento, respiración consciente o amplificación de gestos, se ayuda a la persona a conectar con emociones que quizá habían quedado bloqueadas en el cuerpo. Esta integración entre lo físico, lo emocional y lo cognitivo es una de las características que distinguen a la Gestalt de otras aproximaciones más exclusivamente verbales.

Al prestar atención a estas señales corporales, se facilita que la persona pueda completar ciclos emocionales que habían quedado interrumpidos, favoreciendo una sensación de mayor unidad y coherencia interna.

Si en algún momento sientes que el malestar emocional interfiere de forma significativa en tu día a día, es importante buscar el apoyo de un profesional de la salud mental cualificado que pueda acompañarte de forma personalizada.

Referencias

  • Perls, F. S., Hefferline, R. F., & Goodman, P. (1951). Gestalt therapy: Excitement and growth in the human personality. Julian Press.
  • Perls, F. S. (1969). Gestalt therapy verbatim. Real People Press.
  • Perls, L. (1992). Living at the boundary. Gestalt Journal Press.
  • Yontef, G. M. (1993). Awareness, dialogue & process: Essays on Gestalt therapy. Gestalt Journal Press.
  • Belloch, A., Sandín, B., & Ramos, F. (Eds.). (2020). Manual de psicopatología (3.ª ed.). McGraw-Hill.

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  1. miguel angel Rubio dice:

    debo darte las gracias por este hermoso articulo,en el que nos invitas de alguna manera a buscar dentro nuestro para conocernos mejor y asi estar en armonia consigo mismo y es a traves de ese reconocimiento que establecemos una mejor interaccion con nuestro entorno.-

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