Trastornos de personalidad (3)

En esta entrada se continuará con los trastornos de personalidad como continuación del artículo publicado anteriormente sobre este tema.  Desarrollaremos en este caso los trastornos de la personalidad pertenecientes al núcleo ansioso.

  • Trastorno de personalidad obsesiva-compulsiva: La persona obsesiva-compulsiva se preocupa por el orden y se esfuerza por ser perfecta. La gran necesidad de orden puede manifestarse en la atención a los detalles por parte de la persona, sin importar cuán triviales sean, y la afición por las reglas, rituales, horarios y procedimientos. Estas personas tiene estándares muy altos para si mismas; nunca están satisfechos con su labor. El extremado deseo de perfección puede, en realidad, llegar a reducir la productividad de una persona. Otra característica es la devoción al trabajo a expensas de su tiempo libre y amistades. Cuando se toman un tiempo libre prefieren dedicarlo a tareas serias como hacer colecciones o jugar al ajedrez. Escogen tareas muy demandantes que requieran gran atención a los detalles, incluso sus juegos se parecen mucho a un trabajo. La persona obsesiva-compulsiva también se muestra inflexible con respecto a la ética y la moral. Establece principios elevados para si mismo y tienden a seguir la ley al pie de la letra. Son muy escrupulosos y esperan que los demás también sean de esa manera. Tienen grandes problemas para trabajar con otra gente, porque sólo hay una forma correcta de hacer las cosas: su manera.
  • Trastorno de personalidad evitativa: La característica principal de este trastorno es un sentimiento de inadecuación penetrante y una gran sensibilidad a la crítica de otros. Una persona evitativa hará todo lo que esté en su mano por evitar situaciones en las que otros puedan tener oportunidades para criticarla. Ese fuerte miedo a la crítica y a la desaprobación puede hacer que un evitativo se aísle socialmente para evitar todas las oportunidades de crítica, restringirá sus actividades siempre que prevea una potencial situación de riesgo en la que quedaría expuesta a los demás y sentiría vergüenza. Sus sentimientos son heridos con facilidad, y parecen vulnerables e inhibidos en interacciones sociales, ocultando sus propios puntos de vista, opiniones o sentimientos por miedo a hacer el ridículo; tienen una autoestima muy baja y se sienten inadecuados para muchos desafíos de la vida diaria.
  • Trastorno de personalidad dependiente: Es una necesidad excesiva de ser cuidado, mimado y que le digan qué hacer. Las personas dependientes actúan de forma sumisa, para animar a otros a hacerse cargo de la situación. Necesitan apoyo y consejo constante, y con gusto cederán la responsabilidad de sus decisiones a alguien más. Debido a su temor a perder la ayuda de otros, evitan los desacuerdos con aquellos de quienes son dependientes, podrían incluso mostrarse de acuerdo con decisiones u opiniones que sienten que están mal para evitar hacer enfadar a las personas de las que dependen. Los sujetos que creen que son incapaces de cuidarse a si mismos pueden tolerar muchos abusos con el fin de mantener los lazos con personas que cuidarán de ellos.

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Sobre Mario Cabrejas 25 Artículos
Psicólogo Sanitario, Nº Colegiado MU03102. Actualmente curso un Máster en Psicología del Trabajo. Tengo experiencia en selección de personal y mediación en conflictos laborales. Durante 4 años he realizado tareas de Asistente de Investigación y Docencia en el Departamento de Psicología Básica de la Universidad de Murcia. Estoy formado en Psicología Jurídica y he colaborado con la Unidad de Psicología y Psiquiatría Forense perteneciente al Servicio Externo de Ciencias y Técnicas Forenses de la Universidad de Murcia.

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