Trastornos de personalidad (2)

Como continuación del artículo publicado anteriormente en el blog sobre los trastornos de personalidad. En este caso vamos a desarrollar los  pertenecientes al núcleo excéntrico.

  • Trastorno de personalidad esquizoide: La persona esquizoide está distanciada de las relaciones sociales normales. No muestra ningún interés o necesidad de relaciones íntimas o amistades. La familia suele significar poco para estas personas, y no obtienen la satisfacción habitual al formar parte de un grupo. Llega al extremo de ser totalmente indiferente a los demás, ni se molesta por las críticas ni le animan los cumplidos. De manera frecuente eligen hobbies solitarios como el coleccionismo, y prefieren trabajos que consistan en tareas mecánicas y abstractas. Generalmente el esquizoide experimenta poco placer con las experiencias corporales o sensoriales, como comer o el sexo. En ocasiones la persona esquizoide es pasiva frente a sucesos desagradables y no responde de forma efectiva ante los sucesos importantes.
  • Trastorno de personalidad esquizotípica: Mientras que el esquizoide es indiferente a la interacción social, el esquizotípico está enormemente incómodo en todas sus relaciones sociales. Muestran una gran ansiedad ante cualquier situación que les obligue a relacionarse, especialmente si es con extraños. Este tipo de personas sienten que son diferentes de los demás o que no encajan en el grupo. Cuando se ven forzadas a interactuar con un grupo desconocido no necesariamente se vuelven menos ansiosas conforme pasa el tiempo y se familiarizan con éste, al contrario, se pondrán cada vez más tensos. Se trata de personas extrañas y excéntricas; es frecuente que sean altamente supersticiosos, que crean en fenómenos psíquicos o paranormales que están fuera de las normas de su cultura. Pueden creer en la magia en que poseen algún poder. A menudo tienen percepciones inusuales que lindan en alucinaciones, como sentir que otros las observan o escuchar susurros con sus nombres.
  • Trastorno de personalidad paranoide: La persona paranoide es en extremo desconfiada de otros y los ve como una amenaza constante. Estas personas asumen que los demás están para ser explotados y engañados. Sienten que han sido heridos por otros y están preocupados por las dudas acerca de las motivaciones de los demás. Una persona paranoide jamás revelará datos personales a otros, pues está seguro de que serán utilizados en su contra. A menudo malinterpreta los eventos sociales, pudiendo generar un conflicto a raíz de un simple «Buenos días». Estas personas están en constante búsqueda de significados ocultos y motivaciones disimuladas en los comentarios y comportamientos de los demás. Son muy rencorosos y reacios a olvidar y perdonar incluso altercados menores, fruto de su desconfianza. Las personas con trastorno de personalidad paranoide están en riesgo de dañar a aquellos que amenazan sus sistemas de creencias. Su naturaleza argumentativa y hostil puede provocar una respuesta combativa en otros. Esta respuesta hostil de otros, a su vez, valida la suspicacia original de los paranoides de que los demás están en su contra.
Sobre Mario Cabrejas 25 Artículos
Psicólogo Sanitario, Nº Colegiado MU03102. Actualmente curso un Máster en Psicología del Trabajo. Tengo experiencia en selección de personal y mediación en conflictos laborales. Durante 4 años he realizado tareas de Asistente de Investigación y Docencia en el Departamento de Psicología Básica de la Universidad de Murcia. Estoy formado en Psicología Jurídica y he colaborado con la Unidad de Psicología y Psiquiatría Forense perteneciente al Servicio Externo de Ciencias y Técnicas Forenses de la Universidad de Murcia.

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