¿Qué es la tricotilomanía?

Tricotilomania y arrancarse el pelo

La tricotilomanía es un trastorno del control de los impulsos, etimológicamente procede del griego “trichos” (pelo),” tylos” (estirar) y “mania” (impulso). Dicha afección se caracteriza porque la persona afligida arranca su propio cabello de forma recurrente. Por ende es natural que tenga lugar una pérdida visible del mismo.

Sin embargo, aunque la tricotilomanía se refiere principalmente al cabello, un individuo con este trastorno puede arrancarse el vello de otras partes del cuerpo como pestañas, barba o cejas.

Características psicobiológicas del cabello

Conviene destacar que los cabellos tienen la función de proteger la cabeza, principalmente de los rayos del sol y el ambiente. Además para la psique el simbolismo de la cabeza va unido al padre, a los procesos intelectuales y a la imagen de uno mismo.

En este sentido el simbolismo del cabello se relaciona con la fuerza, la fe (como el caso del mítico sansón), y con la conexión del lado divino. Por otro lado; la caída del cabello es solo la primera fase de un proceso biológico natural llamado “Shedding”.

De esta manera, gracias al ciclo del “shedding” se da la regeneración parcial o total del cabello en mejores condiciones para realizar su función protectora y estética. Pero ¿por qué se impide deliberadamente dicho ciclo natural del cabello? ¿Qué causa el arrancamiento impulsivo del cabello?

Causas de la tricotilomanía

La tricotilomania puede ser asociada a estados de ansiedad intensa y recurrente. También es un hábito compulsivo y a veces inconsciente, presentado con más frecuencia en niños que en adultos que develan alta intensidad de neurosis.

Sin embargo, también es frecuente en la conducta de algunos adolescentes con graves conflictos. Siendo la tricotilomanía el modo en que expresan instancias inconscientes autoagresivas o exigencias auto punitivas. En este sentido, las personas que padecen dicha manía pueden esconder sentimientos de culpa, impotencia y desesperación.

Asimismo, la tricotilomanía a parte de tener causas conflictivas de impulsos inconscientes, puede tener causas emocionales. Es interesante notar que para la psique, el cabello representa la protección del padre o también la intelectualidad.

Ansiedad y tricotilomanía

Siguiendo con lo anterior, en la presente manía puede haber un conflicto de protección de padre o de una sensación de inferioridad intelectual (muy típico en la adolescencia). Pero también puede haber un deseo de no ser tocado, es decir, no tener contacto con otras personas.

Al estar acompañada de tensión y estrés, así como posibles sentimientos de culpa, conflictos paternos o intelectuales, la persona siente liberación cuando se arranca el cabello. De aquí la razón por la que se genere tal hábito compulsivo.

Tratamiento de la tricotilomanía

Para que un tratamiento sea exitoso debe ocurrir solo en un escenario en el que sea posible controlar la conducta impulsiva. De ésta forma, la tricotilomanía suele abordarse desde la terapia cognitivo- conductual.

Es por ello, que este enfoque incluye la terapia de exposición, la desensibilización sistemática, así como la reestructuración cognitiva y terapia de modelamiento. Por otra parte, es vital usar el siguiente esquema de abordaje:

  • Realizar una prevención primaria al cliente acerca del trastorno de control de impulsos, detectando sus ideas distorsionadas respecto a los síntomas.
  • Identificar y corregir los pensamientos intrusivos que generen ansiedad y ganas de arrancarse el cabello.
  • Mediante prevención secundaria instruir al individuo para la extinción de las conductas que promuevan el trastorno, a través de la auto inducción de síntomas psicológicos asociados con la angustia.
  • Animarlo a enfrentar los síntomas, “Accede conscientemente a tu cuerpo, centrándote en tus reacciones y deja que éstas pasen”.
  • Enseñarle a identificar los antecedentes de la angustia, estrés los sentimientos de culpa, o conflictos emocionales.
  • Animarlo a usar estrategias cognitivas, a través de la repetición de palabras como “mi cabello es hermoso, no tengo porqué arrancármelo” para combatir el pensamiento impulsivo asociado con las sensaciones que experimenta.

Como se ha podido observar, desde la terapia cognitivo conductual y el adecuado sistema de abordaje, se pueden generar cambios positivos y optimar la calidad de vida de la persona, logrando así, el control de impulsos que antes parecían inalcanzables.

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