La falsa confianza en los deportistas

En primer lugar, para poder abordar la falsa confianza en los deportistas, hay que tener claro lo que es la autoconfianza, que consiste en un estado interno, que posibilita el reconocimiento de los recursos que se tienen para afrontar objetivos realistas.

De esta manera, el deportista hace un análisis sobre la situación a la que se va a enfrentar, y por muy ambicioso y competitivo que éste sea, hará una valoración sobre los recursos que dispone, y las posibilidades de poder afrontar el reto que se le presenta. Consiguiendo ante todo ser realista, reconociendo sus posibles limitaciones. Por lo que no cree ciegamente en que no se van a cometer errores, y que todo va a salir bien, sin tener en cuenta los objetivos a los que se enfrenta, con los recursos que dispone.

El hecho de manifestar verbalizaciones sobre su grado de confianza, no corresponde a la autoconfianza que hemos definido, sino más bien se suele utilizar como táctica para intimidar al rival, o para fines publicitarios, e incluso para autoconvencerse.

La falsa confianza, se utiliza ya sea de manera consciente o inconsciente para aparentar fortalezas de las que no se dispone, enmascarando así las debilidades y la baja autoconfianza. El deportista quiere mostrar ante los demás que tiene una gran confianza sobre sí mismo, que es capaz de enfrentarse a cualquier reto y que no le teme a nada. Creando un escudo sobre lo que siente realmente. Evitando realizar una instrospección, que le llevaria a darse cuenta de cosas que no está dispuesto a ver sobre sí mismo, por temor a no poder alcanzar sus objetivos o no cumplir las expectativas que los demás tienen sobre él.

Los síntomas que manifiestan los deportistas con una falsa confianza perjudican su rendimiento, ya que tienden a no aceptar críticas constructivas, no admiten sus propios errores, por lo tanto no están expuestos a poder aprender de ellos. Buscan justificaciones externas (lesiones, problemas familiares, estudios, etc.) para no afrontar sus derrotas. Se marcan objetivos que no son realistas y, cuando fracasan, su rendimiento decae al igual que la posibilidad de reconducir su trayectoria deportiva. Siendo éste un factor determinante para tener que abandonar su carrera como profesional.

Este autoengaño lo realiza el deportista para salvaguardar su autoestima y su autoconcepto, por eso resulta de gran importancia que un deportista sepa separar su valor como persona de los exitos deportivos. Ya que en el ámbito del deporte siempre se obtienen tanto éxitos como fracasos, por lo que  la autoestima y el autoconcepto no deben depender de ello.

Bibliografía: La “falsa confianza” por José María Buceta

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Autor/Redactor del blog Psiqueviva. Psicólogo y sexólogo con número de colegiado: AO09281. Ilusionado por transmitir conocimientos sobre psicología, así como de promover hábitos saludables a través de las ciencias de la salud en general. Colaborador articulista en páginas como E- ciencia, La mente es maravillosa y marketing4ecommerce.

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