Causas psicológicas de la gastritis nerviosa

Gastritis nerviosa

Gastritis nerviosa

La gastritis nerviosa se caracteriza por dolores en el estómago, acompañados de acidez y ardor, se puede confundir con un problema digestivo o de los intestinos, sin embargo, sus causas tienen un fundamento psicosomático. Ya que el principal factor a tener en cuenta es la actitud y el estilo de vida de la persona que padece de este problema.

No es necesario ser una persona nerviosa, ni sentir que estamos alterados para que podamos padecer de una gastritis nerviosa. Nuestro estilo de vida ya es de por sí estresante, donde se acumulan obligaciones y exigencias. La competitividad y el perfeccionismo pueden vivirse con mucha angustia, aunque lo hayamos integrado en nuestro modo de vida.

Trastornos psicológicos involucrados en la gastritis nerviosa

Trastornos psicológicos como la depresión, trastorno de ansiedad generalizada, fobias, trastorno de pánico, trastorno obsesivo compulsivo (TOC), etc., pueden provocar gastritis nerviosa. Ya que esta problemática aparece debido a la intensidad de la ansiedad experimentada, y también está provocada por periodos largos de estrés.

Los trastornos psicológicos relacionados con la ansiedad, influyen y afectan a nuestro estado físico, debilitando el sistema inmune, y provocando así enfermedades de todo tipo psicosomáticas. Como problemas de estómago, de piel, alergias, taquicardias, fatiga, etc.

Síntomas emocionales de la gastritis nerviosa

Padecer gastritis nerviosa como hemos dicho está en estrecha relación con problemas de ansiedad y estrés, también hay que tener en consideración el propio temperamento de la persona y su forma de reaccionar ante lo que le rodea.

El temperamento y la actitud es lo que nos lleva a responder de una forma determinada ante las circunstancias que se nos estén presentando en nuestra vida. Los siguientes síntomas están estrechamente relacionados con nuestra forma de estar en la vida:

  • Irritabilidad.
  • Insomnio.
  • Nerviosismo.
  • Agresividad.
  • Angustia.
  • Tristeza.
  • Melancolía.

Estos síntomas cuando no se presentan de forma aislada, sino que son frecuentes en nuestras vivencias, formando así parte de nosotros; es así cuando podemos sospechar que forman parte de nuestro modo de gestionar y relacionarnos con nuestras emociones.

Síntomas situacionales sin resolver

Existen situaciones específicas en nuestras vidas que pueden desembocar en una gastritis nerviosa a modo psicosomático. Nuestro cuerpo reacciona ante lo que no estamos sabiendo resolver ni atender de nuestro entorno. Al vernos sin recursos para responder ante las circunstancias tendemos a utilizar una vía de escape, la cual aparece reflejada mediante un síntoma físico; en este caso la gastritis nerviosa.

Puede ser una situación específica que no podamos hacerle frente, ni sepamos cómo abordarla. Puede deberse a un duelo, una excesiva preocupación, problemas de pareja, culpas, miedos, etc. En todo caso si nos quedamos estancados ante tales situaciones, mientras aparecen los síntomas físicos, lo recomendable es acudir a un profesional de la psicología; que será quien pueda proporcionarnos los recursos para abordar dicho problema.

 

 

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Sobre Rafa Aragón 269 Artículos
Autor/Redactor del blog Psiqueviva. Psicólogo y sexólogo con número de colegiado: AO09281. Ilusionado por transmitir conocimientos sobre psicología, así como de promover hábitos saludables a través de las ciencias de la salud en general. Colaborador articulista en páginas como E- ciencia, La mente es maravillosa y marketing4ecommerce.

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