Reflexión sobre las relaciones románticas

Las relaciones románticas son aquellas en las que dos personas deciden voluntariamente pasar el tiempo juntos, conocerse íntimamente, mantener relaciones sexuales, implicarse emocionalmente, y en definitiva corresponder y ser correspondido afectivamente.  Puede esto llamarse noviazgo o como se quiera. El asunto que pretendo tratar es el de cómo se inician estas relaciones, que las hace satisfactorias, y cuáles son los factores que las mantienen.

Cada uno de estos temas dispone de diferentes componentes. Las relaciones de este tipo se pueden iniciar por muchas causas, repasaré algunas de ellas. El acercamiento implica una atracción, la atracción básica que prevalece al principio puede ser la del atractivo físico, aunque también la interacción gratificante que es continuada a través del tiempo puede hacer ver a esa persona más atractiva, y por lo tanto atrayente. Otro factor posible es la reciprocidad, considerar que a esa persona le resultamos atractivo/a puede facilitar un mayor acercamiento e intento de correspondencia. La similitud de personalidad y gustos será otro factor a tener en cuenta. Repasando estos factores, doy cuenta de que las personas que desprenden simpatía, son dicharacheras, se muestran más cercanas mediante sonrisas, conversaciones en las que muestran un interés por la persona con la que tratan, y te hacen sentir de alguna manera, especial. Esas buenas vibraciones, seguridad, y aura de positivismo les hace más atrayentes, aumentan su atractivo, y por consiguiente obtienen un mayor éxito para relacionarse, e iniciar con más facilidad relaciones de las que estamos tratando. Los que no somos así tendremos más reducidas la posibilidades de iniciar relaciones, seguramente.

Una vez iniciada la relación lo que hace que resulte satisfactoria depende ya de cada cual lo que considere importante para sí. A grandes rasgos se puede determinar que estas satisfacciones tienen que ver con el grado de intimidad, la confianza que se tengan, el componente  gratificante de la sexualidad, la correspondencia mutua que sea estable, y se  impliquen en la relación más o menos por igual sin que haya un desequilibrio. Al principio de la relación pueden surgir conflictos, la forma que tengan de afrontarlos podrá fortalecer la relación, haciéndola más resistente. Por lo que los conflictos son necesarios en la relación, la ponen a prueba. El principio puede predecir el rumbo de la relación, si se comienza con impaciencia, inseguridad, falto de ilusión, y sin expectativas de futuro, los conflictos posiblemente  sean una constante, que no se puedan dominar, ni afrontar, por lo que antes o después llega el fin de la relación, en el que ambos componentes se ponen de acuerdo, o uno de ellos da el paso definitivo.

Pero todo esto de lo cual he hablado, aun yendo bien, no es determinante para que una relación se mantenga, e incluso puede no ser satisfactoria la relación y mantenerse, ya que el componente que prevalece para la conservación de la pareja es el compromiso, el cual determina la implicación, insistencia, y el coste emocional y conductual que se está dispuesto a ofrecer, permitiendo una transformación que va de las características individuales hacia las centradas en la pareja, y el bienestar de la relación por encima del beneficio individual.  Esto, por supuesto, necesita un proceso, el cual conlleva tiempo, por lo que al inicio de la relación el compromiso es bajo, lo que hace que aumente es la dependencia que se tiene de la pareja. Con dependencia, me refiero a la de que te influya el comportamiento de la otra persona, sus gustos, lo que piense, y lo que haga. No la dependencia de subsistir mediante el afecto que te pueda dar esa persona,  y que el valor de uno mismo dependa de ese vínculo afectivo. Al existir una mayor dependencia de la que podríamos llamar “sana”  aumentará el compromiso, al igual que la dependencia se adquirirá a través de las variadas situaciones experimentadas y abordadas por la pareja, inhibiendo los conflictos y promoviendo el bienestar conjunto.

A gran escala y sin meterme mucho en detalles, considero estos factores como esenciales para el inicio, satisfacción y mantenimiento de una relación romántica. Si se dan cuenta no he hablado del amor… Supongo que irá implícito de alguna manera en cada uno de esos componentes.

Sobre Rafa Aragón 233 Artículos
Autor/Redactor del blog Psiqueviva. Psicólogo y sexólogo con número de colegiado: AO09281. Ilusionado por transmitir conocimientos sobre psicología, así como de promover hábitos saludables a través de las ciencias de la salud en general. Colaborador articulista en páginas como E- ciencia, La mente es maravillosa y marketing4ecommerce.

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