La sexualidad en personas con discapacidad

sexualidad en personas con discapacidad

Desde hace mucho tiempo, las personas con discapacidad son objeto de discriminación en el aspecto sexual de sus vidas. Se tiene una idea de que un cuerpo deforme, no está apto para recibir placer alguno, por ejemplo. De igual manera, personas que tienen algún problema mental, son catalogadas como “niños eternos”, de los cuales no hay que preocuparse con respecto a “ese tema”. Sin embargo, ¿Qué sucede realmente con la sexualidad en personas con discapacidad?

La sexualidad en personas con discapacidad debe dejar de ser un tabú en la sociedad

Actualmente, estamos viviendo una revolución en cuanto al ámbito sexual se refiere. Lo podemos observar en la amplitud que múltiples países han tenido en cuanto a parejas del mismo sexo, por ejemplo. De igual forma, hay muchas identidades sexuales y formas de explorar el placer que no perjudican a terceros. Por ello, el caso de la sexualidad en personas con discapacidad debe dejar de ser un tabú.

En años anteriores se tenía la idea de que las personas que nacían con alguna deformación física, no eran aptas para establecer relaciones sexuales satisfactorias con nadie. De igual forma, se asumía el hecho de que “no les interesaba” o simplemente, “no era conveniente” que lo hicieran, ni que se reprodujeran. Sin embargo, a medida que los estudios psicológicos fueron avanzando, se ha concluido lo contrario.

Por ello, algunos países han tomado medidas con respecto a la sexualidad en personas con discapacidad. Por ejemplo, en Suiza existen los llamados “asistentes sexuales”. Estos deben auxiliar a los discapacitados en sus necesidades. Sin embargo, no es simplemente tener sexo con el cliente, por ejemplo. También funciona en casos de parejas que necesitan acomodar sus cuerpos o requieren ayuda en el proceso general.

También, este tipo de colectivo se muestra interesado en productos relacionados con la sexualidad, que les den el impulso que necesitan, y les ayuden a explorar y encontrar el máximo potencial de su placer.

personas con discapacidad besándose

Esto ha comenzado a popularizarse y, por ello la sexualidad en personas con discapacidad está siendo un tabú cada vez menor. Ahora, ya no se tiene la creencia de que una persona “normal” que está con un discapacitado, tiene un interés oculto en su dinero, por ejemplo. De igual forma, se han realizado estudios en personas con deficiencias cardíacas o cerebrales, y se han obtenido resultados satisfactorios.

Las personas con discapacidad son, en realidad, personas capacitadas en otras áreas. Y así es como se han venido asumiendo en los últimos años. En vista de esta nueva concepción, todos los aspectos vitales relacionados a ellos, cambian por completo. ¿Qué es necesario para lograr la satisfacción en el ámbito sexual? Primeramente una buena educación que enseñe lo que supone ser una persona con salud sexual. Cabe destacar que en los colegios siempre ha existido una educación corta de miras, llena de temores y de velos innecesarios, lo que ha generado una gran ignorancia en el ámbito de nuestra sexualidad.

Dentro de esta nueva educación sexual, se debe aupar el hecho de que los discapacitados tienen derecho a formar una familia y a tener una sexualidad independiente. De igual forma, no se les puede negar ningún tipo de información, como se hacía en tiempos antiguos. Hay que despegarse de la vieja creencia de que “son niños en cuerpos adultos”, ya que resulta bastante nociva.

De igual forma, hay otra serie de mitos que deben ponerse a un lado con respecto a la sexualidad en personas con discapacidad. Por ejemplo, estas no tienen necesidades sexuales especiales, simplemente, las mismas de otro ser humano. También quieren ser amados, respetados, hacer vínculos emocionales y utilizar su cuerpo para sentir placer.

De igual forma, si bien es cierto que hay excepciones, no todas las discapacidades son genéticas. Por ello, hay que tener mucho cuidado en cuanto a prohibiciones de reproducción por miedo a “pasar” el mal de una generación a otra. Por último, hay que destacar que no todas las personas con discapacidad son estrictamente heterosexuales.

Sobre este último punto, puede abrirse otro artículo. Las personas con discapacidad deben ser educadas en función de la apertura hacia varias formas de experimentación del placer. En esta nueva era, es necesario dejar atrás los mitos de nuestros tatarabuelos, que tanto daño han causado en la sociedad.

Las personas con discapacidad pueden disfrutar de una sexualidad sana, si tienen la información y la ayuda correcta. Se trata primordialmente de no infantilizarlos, no negarles información ni sobreprotegerlos. De igual forma, tratar de que ellos sean los que tomen las decisiones con respecto a su cuerpo y no un tercero. Recordemos que la sexualidad es una parte fundamental para la felicidad de todos los seres humanos.

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