Los tipos de carácter y sus características

Carácter

De acuerdo con la psicología, el carácter es definido como la combinación de diversas características de una misma persona, donde se incluyen rasgos, virtudes, cualidades y defectos, los cuales se agrupan y se mezclan, con el fin de demostrar la personalidad de cada quien. En este punto se hace necesario aclarar que la personalidad no es más que la combinación del carácter y del temperamento de una misma persona, lo que se refleja directamente en sus acciones y palabras.

Luego de pasar años estudiando el carácter de diversas personas, los expertos llegaron a la conclusión de que el mismo es capaz de cambiar con el paso de los años, de acuerdo a otros cambios que surgen gracias a factores tanto internos como externos. Estos cambios se pueden producir en cualquier ámbito, incluyendo el social, el educacional, el de la salud y el de cualquier experiencia que pueda ser capaz de ocurrir de forma imprevisible.

Tras esto, se deduce que cualquier persona puede tener una personalidad específica en cierto momento, y al año siguiente encontrarse de manera distinta, con cierto tipo de carácter modificado. Los profesionales dedujeron tras todo esto, que se trata de un proceso cambiante y evolutivo que parte desde el nacimiento de la persona y que con los años va modificándose, hasta el día de la muerte. Por lo que la personalidad está en constante cambio y adaptación.

Luego de llevar a cabo todos los estudios y posicionándonos en esta situación, se habla de ocho tipos de carácter de los cuales hablaremos más adelante.

Tipos de carácter

¿Qué es el carácter?

Cuando se habla del carácter, este no se puede definir de una sola forma ya que el mismo agrupa diversos factores que se mantienen siempre en una misma persona, incluyendo su forma de ser y su forma de sentir. Es decir, explicándolo desde otra perspectiva, se refiere a la personalidad de cada quien y a la forma en la que esta elige de comportarse con otras personas, cuyo carácter es incluso distinto.

Tras mencionar lo anterior, es importante destacar que cada persona cuenta con un tipo de carácter específico, incluso combinado, pero con un tipo de personalidad diferente, por lo que se dice que existen personas similares, con gustos y forma de ver la vida muy parecidas, pero siempre con cierto toque de diferencia.

El carácter se adapta a cada situación, por lo que se moldea de acuerdo a las circunstancias. No se trata de algo estático que se mantiene en el tiempo, sino de un hecho que varía. Esto quiere decir que en un mismo día, una persona puede pasar a tener más de dos tipos de carácter, de acuerdo sea el caso.

Por otro lado, la psicología también ha demostrado que el carácter es capaz de ser hereditario, por lo que surge aquella frase de “lo heredó de su mamá/papá”, si bien en términos generales esta creencia es sarcástica, no es del todo incorrecta según los estudios que se han realizado, por lo que en la herencia genética se encuentran rasgos de carácter e incluso de personalidad que es capaz de mantenerse toda la vida en una misma persona.

Si bien hoy en día el carácter se analiza menos puesto que se engloba en la personalidad, la cual tiende a ser más sencilla de estudiar. Realmente es complicado descartarlo ya que son dos cosas diferentes: el carácter es la base de la personalidad.

Tipos de carácter y sus características

Con el fin de reconocer con más facilidad los tipos de carácter que existen actualmente, se hace uso de la combinación de la emotividad, la actividad y la primariedad/secundariedad, los cuales conforman los factores del carácter. Esto produce que sea más simple catalogar las diferencias entre cada uno de los caracteres que existen hoy en día y de los cuales hablaremos a continuación.

1. Carácter nervioso (emotivo, inactivo y primario)

El primer tipo de carácter, es el nervioso. Para lograr detallar de qué se trata, es necesario hacer uso de los factores de carácter, analizándolos. En este caso, este tipo de carácter es altamente emotivo, por lo que su capacidad para sentir todo lo que ocurre a su alrededor es increíble. Sin embargo, el mismo es inactivo, por lo que tiende a no descargar todas las sensaciones que absorbe del exterior, por lo que acaba siendo impulsivo, actuando desde su sentir reprimido.

2. Carácter apasionado (emotivo, activo y secundario)

El carácter apasionado es, tal como nos lo indica su nombre, intenso. Es totalmente emotivo, de modo que también se integra de forma valiosa con el medio exterior e interior, generando un nivel de descarga emocional algo peligroso, por lo que tal pasión es capaz de derivar en factores negativos, como los celos y pensamientos homicidas. Psicológicamente hablando, la mayoría de homicidas del mundo cuentan con un carácter apasionado que acaba en una conducta negativa y antisocial.

3. Carácter colérico (emotivo, activo y primario)

El carácter colérico es totalmente emotivo, lo cual no siempre es positivo como se cree, y es que las emociones se adaptan a situaciones que al final acaban por generar situaciones no tan alegres. En estos casos, este tipo de carácter activo es capaz de estimular la iniciativa en cuestiones peligrosas y negativas, como la agresividad sin medida. Estas personas son capaces de contar con personalidades negativas y desarrollar tendencias oscuras en términos generales.

Carácter colérico

4. Carácter sentimental (emotivo, inactivo y secundario)

El carácter sentimental es emotivo desde sus bases, y es que cómo no, si trabaja basándose en emociones. Sin embargo, esto no siempre es positivo, ya que tal como mencionamos con anterioridad, las emociones también pueden ser negativas. De esto surge el hecho de que un mecanismo sentimental es capaz de ceder ante un mecanismo nervioso, lo que da como resultado acciones negativas, violentas, agresivas e incluso impresionantes, que luego son capaces de ceder ante otras emociones. Bien puede una persona asesinar y luego suicidarse, por haberlo hecho.

5. Carácter sanguíneo (no emotivo, activo y primario)

El carácter sanguíneo no tiene ningún tipo de conexión con las emociones y busca con urgencia cierto nivel de satisfacción en cuanto a necesidades fisiológicas, como comer, beber agua, utilizar el baño o tener sexo, de modo que no es considerado como peligroso. Sin embargo, en ocasiones se vincula con casos de violencia sexual.

6. Carácter flemático (no emotivo, activo y secundario)

El flemático tampoco forma parte de aquellos tipos de carácter que son emotivos, por lo que es necesario tener en cuenta que funciona bajo otro tipo de acciones. Por lo general, las personas con este tipo de carácter son aquellas que se observan tranquilas en todo momento, organizadas e incluso frías ante situaciones impactantes. En ocasiones tienden a ser catalogadas como antisociales y si ceden ante el mecanismo nervioso, son capaces de contar con algunos ataques impulsivos.

7. Carácter amorfo (no emotivo, inactivo y primario)

El carácter amorfo no es emotivo, sin embargo, se caracteriza por ser radical y por evitar cualquier tipo de reflexión que surja tras sus actos, independientemente de cuáles hayan sido estos. Este tipo de carácter tiende a satisfacer sus necesidades al momento y olvidar a los demás, por lo que solo piensa en él. Por lo general, son colaboradores en actos delictivos, sin llegar a ser aquellos que generan el plan o forman parte de una acción importante y peligrosa.

Tipo de carácter

8. Carácter apático (no emotivo, inactivo y secundario)

Para finalizar, se encuentra el carácter apático, el cual tal como nos lo indica su nombre, es aquel que no logra adaptarse al ambiente en el cual se encuentra, ni consigue mantener relaciones afectivas con otras personas. Quienes cometen violaciones sexuales a menores tienden a contener este carácter.

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