¿Cuándo debo ir a un psicólogo?

psicologia

La psicología se encarga de la conducta se los seres humanos y los procesos mentales. Dentro de esta ciencia existen diferentes ramas de la psicología que centran su enfoque en algún aspecto determinado de la psique humana.  Es normal que nos preguntemos: «¿Cuándo debo ir a un psicólogo?». Aquí, te brindamos algunos consejos para que, cuando llegue el momento, puedas detectarlo.

El objetivo de la psicología es entender mejor nuestra conducta y brindarnos las herramientas necesarias para mejorar el bienestar de cada persona.

Si nunca antes tuvimos la experiencia de atendernos con un psicólogo, seguramente muchas dudas rondarán nuestra mente antes de tomar el paso decisivo de ir a la primera consulta.

Enfermedades físicas-enfermedades mentales

Los humanos padecemos enfermedades físicas y mentales. Respecto a las primeras acudimos al médico y esperamos su diagnóstico para entonces comenzar con el tratamiento. Con las enfermedades mentales el diagnóstico es más difícil, por ello aquí las señales a tener en cuenta.

Alertas

Cuando el médico realiza todos los estudios necesarios y no encuentra ninguna razón a los padecimientos.

Si por ejemplo, la rutina se volvió tediosa quitándote las ganas de generar proyectos.

Cuando la relación con la pareja se volvió monótona y no sabemos cómo solucionarlo.

Frente a enfermedades de familiares o amigos es importante contar con un sostén particular fuera de ese círculo.

Cuando un síntoma se repite en varias ocasiones. Por ejemplo, un dolor estomacal que aun realizando el tratamiento correctamente, vuelve a producirse.

No poder conciliar el sueño, lo cual provoca trastornos durante el día.

Cuando no nos hallamos cómodos en el cuerpo que tenemos.

En cualquier caso de adicción es necesario un tratamiento interdisciplinario, el cual incluye asesoramiento psicológico.

Cuando no logramos resolver un conflicto vincular o laboral.

Frente a la muerte de seres queridos que nos sorprenden.

En cualquier catástrofe, dado que las situaciones límites nos paralizan.

Cuando la angustia no encuentra remedio.

Pero también puede no haber una causa, sino simplemente la curiosidad y es una gran ocasión para el autoconocimiento.

Cómo empezar

Para comenzar se puede consultar al médico clínico y escuchar sus sugerencias, como así también a familiares o amigos. Sin embargo, es importante resaltar que lo que le funcionó a algunos, no necesariamente nos funcione a nosotros. Por ello, la elección del psicólogo puede demorarse al realizar varias entrevistas.

La psicología está conformada por diferentes teorías y cada una tiene un sustento disímil. Entonces no debe apurarse, sino recabar cierta información para luego elegir el estilo que cree le sentará mejor. Además, tener en cuenta que aunque los psicólogos desarrollen la misma teoría, no todos la llevan adelante de la misma manera. Hay que tomarse el tiempo

Por eso, no debe molestarnos ni intimidarnos la situación de sacar varios turnos y finalmente elegir a aquel con el cual uno se siente más cómodo.

¿Cómo elegir la mejor terapia?

Luego de preguntarnos «Cuando debo ir a un psicólogo«, el segundo interrogante será «¿Qué psicólogo es el indicado para mi?».

Hay pacientes que prefieren indagar en profundidad su problema o falencia, volviendo al origen y al pasado. Otros, solamente necesitan solucionar algún problema específico, y por eso prefieren apuntar solamente a esa problemática.

Cuando una persona encara un tratamiento, debe generar empatía con las técnicas utilizadas con el profesional. Aquí te presentamos brevemente las características de cada una de ellas, para que estés un paso adelante en tu búsqueda:

Psicoanálisis

Esta técnica ayuda al paciente a descubrir las marcas inconscientes que tienen que ver con su historia personal y que le generan un problema en la actualidad.

Cognitivo-conductual

Esta técnica se utiliza es para modificar patrones conductuales de los que a veces no nos damos cuenta. El objetivo es que el paciente rompa y cambie sus patrones de conducta habituales y sus comportamientos mecanizados.

Gestalt

El objetivo es sacar lo que llevamos adentro hacia afuera, a nivel emocional. Si el paciente lo logra con éxito, comprenderá de manera racional lo que realmente siente.

Regresiones

Ayudan a comprender situaciones que con otras terapias no pudieron descubrirse. Es fundamental lograr una relajación profunda. Entonces, el paciente va observando -con los ojos cerrados- lo que su alma no ha podido descubrir.

Terapia sistémica

El paciente no hablará solamente de «su» problema, sino que se desplaza lo individual por lo grupal. Puede de pareja, familiar o de grupo.

Psicodrama

Utilizando herramientas de la teoría de la Gestalt y de las técnicas teatrales, el profesional buscará que los pacientes revivan situaciones no resueltas para cambiar el desarrollo y el final de las mismas. Otra opción es embarcarse en este tipo de tratamiento cuando nos cueste expresar nuestros sentimientos más íntimos.

 

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