La utopía del equilibrio

Cientos sino miles de problemas psicológicos asaltan cada día nuestras calles y ciudades, nuestro mundo externo e interno. ¿Cuál es la causa de que continuamente libremos batallas con monstruos internos que nos asaltan? De forma efímera o prolongada, consciente o inconsciente todos somos víctimas del mundo escondido y recóndito que se encuentra en nuestro interior y está ávido por salir mientras nos esforzarnos en cerrarle la puerta y acallar su palabra.

Un mundo interior que se encuentra a años luz de lo que nos encontramos en la realidad externa, es por ello que muchas veces no comprendemos lo que sucede, a que se deben nuestras conductas y caminamos en círculo preguntándonos el porqué.

Apatía, obsesiones, adicciones o fobias entre otros. Uno y mil monstruos desconocidos que un buen día nos saludan y se disponen a quedarse junto a nosotros por un largo tiempo. ¿Por qué?, ¿Para qué?.

Reflexionemos. En los últimos años la civilización ha avanzado de forma vertiginosa principalmente en el ámbito científico-tecnológico, dando lugar a lo que venimos llamando países desarrollados – ¿desarrollados para quién?, podríamos preguntarnos – .

El desarrollo ante el que nos encontramos supera con creces el entendimiento humano, hay algo en toda esta evolución común que es discordante y a veces no acertamos a saber de qué se trata.  ¿Tal vez vivimos en un mundo hiperdesarrollado externamente junto a un subdesarrollo de los individuos que habitan en él?.

Los avances externos no caminan por la misma senda del desarrollo humano, lo cual crea una realidad basada en desequilibrios que en forma de mensajes, valores, expectativas y creencias se implantan en nuestro día a día y chocan de frente con la evolución natural del ser humano.

De modo que los problemas psicológicos de los que  hablábamos al inicio de este artículo no son sino intentos del cuerpo humano por restablecer un desequilibrio interno.  Y ante ello, solo nos queda asombrarnos por la sabiduría interna de la especie humana, que en pos de la supervivencia realiza conductas ante las que no encontramos el porqué pero que sin duda tienen su razón de ser.

“No habrá tranquilidad en el mundo, ni equilibrio  en la sociedad mientras los hombres, condenados en número infinito a la miseria, no tengan todos, después de la diaria tarea, un momento de descanso para regenerar el vigor y mantenerse así con la dignidad de seres libres y pensantes” Élisée Reclu

bill_dan_piedras_equilibrio-15

Sobre Laura Torres García 6 Artículos
Psicóloga clínica y redactora.

1 Comentario

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*