Estudio revela cómo los brazos de los jugadores de Póker hablan por sí solos

Poker

¿Quién no ha escuchado la expresión “poner cara de póker” alguna vez? Con ella nos referimos a mostrar un rostro ausente de expresión y que no delate nuestras emociones. El término viene acuñado por el gesto de un jugador de póker cuando se está marcando un “farol” y con él trata de mostrar una cara inerte que despiste a sus rivales. Cualquier jugador que se precie debe dominar esta faceta a la perfección si quiere llegar lejos en el juego. Pues bien, un estudio publicado por la revista Psychological Science, del que se hace eco sciencenews.org, ha concluido que hay otros gestos que pueden delatar de manera más clara las intenciones del jugador.

Michael Slepian, estudiante de postgrado de psicología por la Universidad Tufts en Medford, Massachusetts, con la colaboración de sus compañeros Steven G. Young, Abraham M. Rutchick y Nalini Ambady, llevaron a cabo un estudio para comprobar la importancia de los gestos corporales durante una partida de póker. Procedieron a dividir a 78 universitarios en 3 grupos. Cada uno de los grupos visionaba 20 videos de jugadores realizando apuestas durante la Serie Mundial de Póker 2009. El primer grupo podía ver la cabeza y brazos de los jugadores, el segundo solamente la cabeza y el tercero solamente los brazos. Los videos tenían una duración de apenas 2 segundos. Los participantes en el experimento tenían que calificar en una escala del 0 al 7, de muy “muy mala” a “muy buena”, sobre la calidad de la jugada que ellos pensaban que tenía el jugador en su mano. Después los investigadores cotejarían estos resultados con los valores estadísticos según la Serie Mundial de Póker.

Los resultados demostraron que los rostros de los jugadores no daban muchas pistas sobre su jugada, que incluso el grupo que podía ver el torso y la cabeza no mejoraba notablemente los resultados, ya que los participantes tenían tendencia a fijar su atención en los ojos y las expresiones faciales. Curiosamente el grupo que observaba solo los brazos fue el que obtuvo el mayor porcentaje de aciertos respecto a la calidad de la mano que poseían los jugadores.

Slepian decidió ampliar el estudio y compuso un grupo de 40 estudiantes que puntuarían no solo por la calidad de la jugada, sino por la seguridad con la que apostaban los jugadores fijándose en los movimientos de sus brazos. Con ello pudo descubrir que las apuestas realizadas con un movimiento suave y seguro del brazo  frente a uno más rápido y ansioso, pueden delatar de forma más clara que cualquier otro gesto.

El estudio no supone una sentencia absoluta sobre el lenguaje corporal en el póker, más teniendo en cuenta que en el fragor de la batalla no siempre se puede prestar tanta atención a los mismos, pero indica que la popular “cara de póker” no es tan determinante durante el juego.

Todas estas observaciones invitan a pensar que las personas que no son muy hábiles detectando estos gestos u ocultando los suyos propios tienen más posibilidades de progresar en su juego en sitios online, en lugar de jugar al póker en vivo. Delante de la computadora nadie puede observar tus gestos o la seguridad con que subes la apuesta.

Sobre Rafa Aragón 276 Artículos
Autor/Redactor del blog Psiqueviva. Psicólogo y sexólogo con número de colegiado: AO09281. Ilusionado por transmitir conocimientos sobre psicología, así como de promover hábitos saludables a través de las ciencias de la salud en general. Colaborador articulista en páginas como E- ciencia, La mente es maravillosa y marketing4ecommerce.

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