Ira de carreteras: cómo evitar sus peligros

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Desde que el automóvil se convirtió en un producto de consumo masivo en el mundo, tener acceso a nuestro propio vehículo siempre fue una meta a alcanzar para sentir felicidad y progreso. Muy pocas sensaciones brindan tanta alegría a las personas como aquella de sentarse por primera vez en el asiento del conductor de su nuevo auto. Sin embargo, un gran porcentaje de gente, apenas toma sale a la calle tras ese momento de plenitud se transforma debido a la ira de carreteras: cómo evitar sus peligros y alertarnos acerca de sus graves consecuencias es el motivo de este artículo.

Aspecto positivos de un vehículo

Un vehículo debería ser un instrumento que agilice y mejora la calidad de vida de su dueño. Porque lo acerca a su trabajo. O le sirve para llevar a sus hijos a la escuela. Y le acorta los tiempos para unir dos destinos diferentes en su rutina diaria. Y porque es su medio de transporte para salir en un viaje de placer por un fin de semana o unas vacaciones largas para conocer nuevos lugares.

Lamentablemente, muchas personas se olvidan de todo eso y cuando ponen sus manos en el volante se transforman en un ser lleno de ira, que descargará utilizando el automóvil como un arma. Es por eso que saber conducir no solamente es lograr que el vehículo encienda y se dirija hacia donde yo lo guía a la velocidad que quiera, sino hacer todo eso pero respetando las normas de tránsito y sin poner en riesgo mi físico ni la vida de los otros conductores con los que comparto carretera.

Muchas veces hablamos de desgracias en accidentes de tránsito. Sin embargo, en la mayoría de esas ocasiones, no se debería hablar de accidentes sino de incidentes. Los accidentes son situaciones que no pueden prevenirse. En cambio, los incidentes de tránsito –desde los menos importantes hasta los más graves- pueden evitarse si cada conductor tuviera un estilo de manejo responsable. El primer paso para tener un manejo responsable realizar un correcto mantenimiento del vehículo, controlando su buen estado periódicamente y reemplazando los repuestos cuando lo indique nuestro fabricante o expertos en la materia, como hay en Motordoctor.es

Incluso aunque una persona cumpla con esos dos requisitos, puede caer presa de la ira de las carreteras en cualquier instante y desatar una tragedia.

Quiénes sufren de la ira de carreteras

Según el estudio “Influencia de la agresividad en los accidentes de tráfico realizado por la Fundación Línea Directa en colaboración con el Instituto Universitario de Investigación de Tránsito y Seguridad Vial de la Universidad de Valencia (INTRAS), en toda España existen 2,6 millones de conductores que reconocen haberse peleado en la calle con otra persona. ¿Parece mucho? Asusta mucha más enterarse que hay otro millón de automovilistas más que no se pelearon pero si desafiaron al eventual rival en la carretera a bajarse del coche para dirimir la discusión a los golpes.

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Del otro lado del océano Atlántico, un estudio de la Universidad de Temple en Estados Unidos nos da una primera pista para detectar a quienes pueden caer en la ira de las carreteras para ayudarlos a evitar los peligros que este síndrome acarrea.

Las personas narcisistas y con cierta tendencia a la competitividad en el ámbito del trabajo son más proclives a transformarse en seres violentos detrás de un volante  cuando el tránsito los enfrenta a pequeñas o grandes situaciones de estrés mientras conducen.

Además, la mayoría de las personas que caen en este problema son hombres jóvenes, menores de 40 años. Pero las mujeres no están exentas de sufrir la ira de carreteras. Hasta la familia animada más famosa del planeta, Los Simpson, le dedicaron un capítulo a la ira de carreteras que sufría Marge, la mamá del clan amarillo que está en la TV hace tres décadas.

Qué es lo qué desata la ira de carreteras

Existen varios factores, pero el principal es el estrés. La vida moderna muchas veces nos obliga a estar corriendo de un lado a otro para cumplir con nuestras obligaciones en el horario pactado. Y una pequeña demora en el viaje puede hacernos explotar.

Pero tal vez no tenga que ver con una llegada tarde a algún lugar. En las calles o en la carretera, desatamos nuestro espíritu competitivo y los otros conductores pasan a ser rivales que “disputan” el puesto en la fila, un lugar en el carril más rápido de la carretera o el único espacio para estacionar en varias cuadras a la redonda.

Tampoco podemos descartar la cuestión de género. Toda mujer que ha estado al volante más de un viaje ha recibido un grito, una queja o hasta un insulto por parte de un hombre que ha considerado que hizo una maniobra indebida o, solamente, por manejar diferente a lo que él lo haría.

Cómo evitar los peligros que acarrea la ira de carreteras

La conducción agresiva aumenta exponencialmente las posibilidades de terminar en un incidente con otro conductor. Existen técnicas para reducir las probabilidades de caer en la ira de carreteras.conductor

Tiempo de sobra

El primer consejo para evitar los peligros de la ira de carreteras es salir con tiempo de sobra antes de un viaje. De esa manera, si nos topamos con un atasco o un imprevisto como un pinchazo de neumático, los nervios no se apoderarán de nosotros porque se nos hace tarde para llegar a destino.

Ambiente relajado en el habitáculo

Poner música agradable nos ayudará a liberar tensiones a la hora de conducir. Pero hay que ser muy responsables: el volumen debe ser suave, para que no nos quite atención a nuestros reflejos y concentración.

Paciencia

Si delante nuestro existen demasiados vehículos, resignarnos a que hasta que no se muevan esos automóviles, no podremos hacerlo nosotros. No tenemos un helicóptero que puede salir hacia arriba y superar el atasco. Y ninguno de quienes nos precede tampoco. La bocina no solucionará absolutamente nada.

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