¿Haces lo que te gusta?

Haces lo que te gusta
Haces lo que te gusta

Con esta pregunta invito a la reflexión a cualquiera que se la plantee, o se la haya planteado alguna vez en su vida. ¿Haces lo que te gusta? Puede parecer algo simple y fácil de saber, pero realmente si se ponen a pensar, la gran mayoría de personas, no hacen lo que realmente les gusta, este es el principal motivo de la infelicidad.

Es más complejo y profundo de lo que se imaginan. Pensemos en una situación que suponemos nos va a dar la felicidad ya que vamos a tener todo lo que queramos, nos toca de repente la lotería, ¿ Qué es es lo que harían?.

La gran mayoría contestaría que comprarían todo lo material con lo que siempre soñó, viajaría, ayudaría a sus familiares y personas cercanas, iría de compras, y un largo etc…

¿Se mantendría nuestra felicidad así por mucho tiempo?

No se engañen… ganarse la lotería no aseguraría nuestra felicidad, probablemente nada la asegure.  Seguramente seríamos infelices, sin motivaciones, insatisfechos, con graves problemas. Además no podríamos identificar a las personas que se acercan por interés, y en definitiva comprenderíamos como el dinero realmente no da la felicidad.

Es posible que nos permita experimentar la aparente felicidad, pero eso es un lapsus que se esfuma en una cortina de humo. Faltaría algo, que no podemos comprar, y que nos impide ser felices pese a “tenerlo todo”.

Ese algo es hacer lo que te gusta, dedicando tu vida a ello, esforzándote y superándote día tras día, ejerciendo y desarrollando las habilidades que posees. Esto no es tan sencillo de conseguir, los hechos hablan por si solos, la gran mayoría se dedica a algo que no le gusta, y pasa la mayor parte del tiempo de su vida realizándolo.

¿Y esto por qué?, por la estabilidad, la seguridad de tener un empleo estable, tranquilidad económica, y con ello el hecho de poder mantener a la familia.  Estas personas pese a tener todo eso, que son grandes metas en la vida, seguramente también noten que les falta algo… con ese algo ya saben a lo que me refiero.

¿Y si hiciésemos lo que nos gusta?

Piensen en los que dedican su vida al laborioso empeño de ejercitar lo que les gusta, un instrumento, un deporte, etc.. algo de lo que requiere una constancia, concentración y es posible que absoluta pasión. ¿Piensan que podrían llegar a algo si no les gustara aquello que hacen?

En primer lugar esa constancia acabaría por marchitarse, los resultados no serian los esperados, la ausencia de ganas y motivación no les dejaría desarrollar por completo los requisitos mínimos para ser un buen profesional, o más importante aún ¿acabarían siendo personas felices y satisfechas con lo que hacen?

Reflexionen sobre la relación. Lo más sencillo para un profesional de élite que dedica su vida a la plena ejercitación de sus habilidades, por más esfuerzo que le suponga, ¿no le resultaría más fácil emplear ese tiempo en estudiar una carrera que tuviera mucha demanda? ¿o ser un empresario de éxito?.

Pues bien la respuesta está, en que hace aquello que le gusta, porque es lo que le da la máxima satisfacción. No importa el esfuerzo a realizar ni lo complicado que sea, ni los años que le lleve. Lo que importa es que mientras lo hace, está siendo feliz, disfruta con ello, y siente en su vida aquello aflorar la felicidad que lleva dentro. Haciendo lo que realmente le gusta hacer, le da sentido a su vida.

De esa manera podrían nacer los genios, los profesionales con vocación y en definitiva las personas felices.

Influencia de la educación

Si sabemos que esto es realmente así, ¿por qué no es lo que hacemos?.

Desde la educación temprana tenemos que hacer lo que no nos gusta, y esto será recompensado. Esto nos llevará a seguir haciendo lo que no nos gusta, para seguir con esa compensación. Nos están reforzando el hecho de que se debe de hacer lo que no nos gusta, de esta manera llegamos a reprimir lo que nos gusta, lo escondemos, y nos llegamos a olvidar. Les suena esta frase….

“Así será de malo el trabajo que nos pagan por hacerlo”

Por eso nos cuesta luego en la edad adulta encontrar lo que nos gusta. En la juventud pensamos a qué dedicarnos. Probaremos diferentes sectores y estudiaremos lo que nos han dicho que tiene más salidas laborales. Al final acabaremos trabajando en algo que nos pueda dar sustento, para cubrir nuestros gastos e ir adquiriendo una independencia económica. En nuestras vidas adultas, buscamos una estabilidad, la seguridad de un buen empleo, el beneficio económico para poder salir adelante en el día a día, sin pensar si nos gusta o no lo que hacemos.

– ¿qué importa? tengo que mantener a mi familia y hay que salir adelante como sea-

Pues bien, ahí radica el hecho de lo que falta en nuestras vidas, la sensación de infelicidad, lo que nos hace estar de mal humor con lo que hacemos. Algo no nos satisface y pagamos con los que están a nuestro alrededor mediante broncas y discusiones que sólo nos llevan a sentirnos peor con nosotros mismos.

Así nace la falta de motivación intrínseca, desgana por lo que se hace, tirar hacia delante sin sentido, y a seguir con lo que me permite vivir de una forma más segura. Esta es la manera en la que estamos educados para afrontar la vida.

¿Cómo parar este círculo?

Una estimulación temprana y apoyo en lo que el niño ha descubierto que le gusta, puede ser la clave para formar a una persona que no teme ni reprime acceder a lo que le motiva. De esta manera se encamina por la vía de encontrar aquello que a la mayoría les falta y puede ser tan indispensable como el sentido de vivir.

Podrán entender con esto que cualquier oficio es valido, ya que todos los oficios son igual de dignos. Lo importante es ubicarnos en el que más nos sintamos realizados, huyendo de los típicos comentarios de que “tienes que estudiar y hacer una carrera para ser algo en la vida”.  Habrá personas que se vayan a sentir realizadas en puestos de empleo que requieran esa formación, y personas que no necesiten de esa formación para realizar aquello que les gusta.

Tantos unos como otros pueden sentir la satisfacción personal que ofrece dominar lo que te gusta mediante el desarrollo diario, gracias a la motivación intrínseca. Lo cual les permita ofrecer todo su potencial, siendo ésta la forma de ser un profesional competente y realizado. -Seguro que cuando vean a un profesional de estas características sabrán identificarlo-

Queridos lectores si han llegado hasta aquí es porque les resulta interesante el tema, por lo que sabrán valorar dicha reflexión. Personalmente les invito a que no desesperen en encontrar aquello con lo que más agusto se sientan. No se paren ante las dificultades que les suponga, ni se rindan antes de tiempo, inténtenlo y verán como la compensación os ofrecerá aquello que de otra manera, siempre os faltará en vuestras vidas.

Sepan que nunca es tarde para iniciar el rumbo hacia la satisfacción personal, cuanto antes lo inicien mayor tiempo de calidad de vida dispondrán en su camino.

 

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