¿Qué es el bondage?

Juego erótico Bondage

En idioma inglés y francés, el término bondage significa “cautiverio” o “esclavitud”. Consiste en una práctica sexual basada en la inmovilización del cuerpo, ya sea mediante cadenas, esposas, cuerdas o cintas. Esta modalidad de juego erótico incluye el uso de vendas en los ojos o incluso mordazas, entre otros métodos de sometimiento…

Considerada, a su vez, una práctica estético-erótico, se enmarca dentro del BDSM (Bondage y Disciplina; Dominación y Sumisión; Sadismo y Masoquismo), conjunto de prácticas y fantasías eróticas vinculadas entre sí, que abarcan variadas modalidades pero siempre bajo el absoluto consenso de sus participantes.

La limitación del movimiento, ya sea en posición horizontal sobre la cama, o bien suspendido, ha sido desde antaño una de las fantasías sexuales más predilectas dentro de los rituales de dominación, sumisión, masoquismo o sadismo. Quedar inmóvil y a disposición del otro puede mejorar las dosis  de placer sexual tanto en la previa, como durante el propio acto…

Cómo practicar el Bondage

Como tal, el bondage puede ir desde el simple uso de un pañuelo para sujetar ambos tobillos, o unas esposas suaves reteniendo las manos, e incluso la privación sensorial de ojos y boca. Si buscas un accesorio tan sensual como cómodo para cubrir la vista durante las relaciones sexuales, la mejor alternativa es el Extase Sensuel Banda Antifaz Atame, un regalo ideal para cumplir aquellas íntimas fantasías que anidan en nuestras mentes y cuerpos.

Al igual que otras prácticas sexuales, el bondage no puede definirse de modo tan sencillo y definitivo, dado que admite una pluralidad de manifestaciones y grados, siendo posible practicar los juegos del sometimiento y la vulnerabilidad con pocos implementos pero mucha imaginación, o con equipamiento completo e incluso con combinación de juguetes sexuales en la pareja como todo tipo de dildos u otros como son las bolas chinas que hacen crecer ese placer mientras se practica esta técnica sexual.

Además de brindar un picante especial en aquellas relaciones que ya llevan años, esta práctica proporciona experiencias visuales estéticas, concibiendo al cuerpo humano como una auténtica obra de arte erótica. Los encantos del bondage incluyen excitantes sensaciones físicas producidas por el desplazamiento, roce o presión de cuerdas, cordones y cadenas.

Bondage con cadenas

En este juego, la persona inmovilizada delega la capacidad de acción en otro en quien confía, entregándose plenamente a experiencias sexuales dominadas por el placer, la adrenalina y la absoluta calma.

¿Por qué el bondage resulta tan excitante?

Para muchos estas prácticas son incomprensibles, no entienden muy bien que pueden tener de placentero. También es cierto que hay muchos prejuicios al respecto, ya que la mayoría de quienes hablan mal de estas prácticas nunca lo han probado. No todo en el bondage es llegar al extremo también hay prácticas más moderadas y es por las que es recomendable comenzar, para ir aumentando de intensidad cuando se esté preparado.

No cabe duda de que para muchos, los que lo han probado ya sea por inquietud, curiosidad o simplemente por enriquecer su sexualidad, han encontrado en el bondage un componente erótico que les resulta excitante y placentero. Esto reside en la cesión de responsabilidad a otra persona, a través de un juego donde se muestra la propia vulnerabilidad sin tapujos.

La persona que queda inmovilizada confía plenamente en la capacidad de acción de la otra persona. Se permite liberar su mente y despreocuparse, dejándose a merced de la voluntad de la otra persona. Al no tener el control existe cierta sensación de tranquilidad, al que se le suma el deseo por la dominación. En este abandono corporal existe un gran componente erótico, gracias a que se consigue dejar llevar simplemente por las propias sensaciones corporales. Antes de estas prácticas todo ha sido hablado, ya que hay una gran comunicación para saber hasta dónde está dispuesta a llegar cada persona. El dolor improvisado en esta práctica no es una opción, donde todo está acordado.

Las cuerdas, las cadenas, el plástico, el roce con ciertos elementos; el contacto con todas las áreas de la piel implica una estimulación de las zonas erógenas, continuo y plenamente satisfactorio. Incluso el roce o la abrasión que produce la cuerda resulta excitante. El bondage se presenta como una modalidad donde se rompen los tabús en beneficio de la exploración, el deseo y las fantasías eróticas.

 

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