Una vida activa reduce el riesgo de padecer enfermedades cerebrovasculares

A menudo oímos que tener la mente activa es beneficioso para el cerebro. Ahora se ha demostrado científicamente: Michael J. Valenzuela, experto en envejecimiento cerebral en el Brain and Mind Research Institute de la Universidad de Sydney (Australia) ha comprobado en un estudio que las personas con mayor actividad cognitiva (las de mente más activa) continuada desarrollan un encéfalo de mayor tamaño y, además, tienen un menor riesgo de padecer enfermedades cerebrovasculares.

El estudio se ha llevado a cabo con más de 13000 sujetos durante 14 años.

El cerebro necesita la actividad de las neuronas para facilitar el aprendizaje y razonar con rapidez. Al llevar un estilo de vida saludable y realizar actividades de forma continua, las neuronas crean conexiones entre ellas. Éstas  transmiten la información con más rapidez, por lo que es más fácil razonar, tomar decisiones, encontrar soluciones y mejorar el bienestar general. También beneficia a la capacidad de aprendizaje porque si se es capaz de pensar más rápidamente resulta más fácil adquirir conocimientos.

La imagen es una fotografía de un fragmento del área 9 de Broadman, situada en el lóbulo medio prefrontal del cerebro. Se trata de un área especializada en controlar que nuestras acciones no sean impulsivas y resolver los problemas con lógica.

Las imágenes A y C corresponden con un estilo de vida cognitivamente alto (gente que mantiene hábitos de vida saludables y su mente activa de manera regular) mientras que las imágenes B y D corresponden con un estilo de vida cognitivamente pobre (gente sumida en la rutina y con poca variedad de actividades). Se puede comprobar que las personas con la mente más activa tienen mayor densidad neuronal que las cognitivamente más inactivas, por lo que tienen mayor velocidad para procesar la información que reciben. En las imágenes C y D se muestra el grosor de este área, que es mucho más gruesa en las personas cognitivamente activas.

Efectivamente, un cerebro con capas más gruesas y mayor acumulación de neuronas y conexiones entre ellas es sinónimo de mayor salud mental y calidad de vida.

Una mente activa reduce el riesgo de enfermedades neurodegenerativas igual que hacer deporte reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Por eso, aunque dejemos de lado ciertos momentos de tranquilidad para nosotros mismos, no debemos olvidar que nuestra mente también necesita que la cuiden, y que el mejor modo para ello es realizar actividades como leer, hablar con amigos, salir, no dejarnos llevar por la rutina y aprender cosas nuevas. Al fin y al cabo, el saber no ocupa lugar, nos ayuda a ser más felices y, ahora sabemos que, también, a mantenernos mentalmente más sanos.

  1. Hola,

    Es paradójico que la actividad física e intelectual presente innegables ventajas, pero por otra parte nuestro cuerpo tiende a buscar el reposo, la tranquilidad y la inactividad. En principio, parece que va en contra de otros procesos de aprendizaje del tipo acción-recompensa.

    Un saludo,

    Jose

    PD – Recomiendo la lectura de Cómo Funciona el Cerebro, de Francisco Mora. Podéis encontrar un resumen en el enlace que dejo en mi nombre.

    • Hola Arnedo, sí que es paradójico, sin lugar a dudas, y a la vez, también es fascinante: no sólo no va en contra de procesos tales como el acción-recompensa, sino que, además, el descanso resulta beneficioso para muchos de los cambios que se producen en el cerebro, y que favorecen el aprendizaje. Muchas gracias por tu opinión, ¡un abrazo!

1 Trackback / Pingback

  1. Una vida activa reduce el riesgo de padecer enfermedades cerebrovasculares | Psico Intermedio

Deja un comentario