Respuesta de alarma o estrés simpática

respuesta de estrés

El concepto actual de estrés se desarrolló en la Biología, durante la década de 1930, con los trabajos del fisiólogo húngaro Hans Selye (1907 ‐ 1982):

En principio, el estrés es una respuesta natural y necesaria para la supervivencia. Es una respuesta de defensa del organismo  Cuando esta respuesta natural se da en exceso, se produce una sobrecarga de tensión que se ve reflejada en el organismo y en la aparición de enfermedades, anomalías y anormalidades patológicas que impiden el normal desarrollo y funcionamiento del cuerpo humano. Al poner en marcha diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de sobrecarga, tiene una acepción negativa (patológica).

La respuesta de estrés produce A corto plazo: Activación del sistema nervioso simpático (vasoconstricción periférica, midriasis, taquicardia, ralentización de la motilidad intestinal, etc.).

 

Principales estructuras cerebrales implicadas en la regulación de la respuesta del organismo al estrés

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Pero en condiciones normales, cuando el hipotálamo es activado por un gran susto, temor o dolor intenso. En muchos casos, el sistema nervioso simpático se descarga prácticamente como una unidad completa, fenómeno denominado descarga en masa. El resultado es una reacción que abarca todo el cuerpo denominada respuesta de alarma o de estrés. Una descarga en masa incrementa la capacidad del organismo para llevar a cabo
actividad muscular vigorosa al producirse, entre otras cosas:

1) Aumento de la presión arterial.
2) Aumento del flujo sanguíneo hacia los músculos activos junto con disminución
del flujo sanguíneo hacia órganos que no son necesarios para la actividad
rápida.
3) Incremento en la velocidad del metabolismo celular en todo el organismo.
4) Aumento de la concentración de glucosa sanguínea.
5) Incremento de la glucólisis muscular.
6) Aumento de la fuerza muscular.
7) Aumento de la actividad mental.
8) Incremento de la velocidad de coagulación sanguínea.

La suma de estos efectos permite que la persona lleve a cabo actividad física mucho más enérgica que la que sería posible de otra forma. Dado que el estrés físico es el que habitualmente excita el sistema simpático, se dice frecuentemente que el propósito del sistema simpático es proporcionar mayor activación al cuerpo en
estados de tensión: respuesta de estrés simpática.

El SNS también es intensamente activado en muchos estados emocionales. Por ejemplo, en el estado de furor, que se desencadena fundamentalmente por estimulación del hipotálamo, se transmiten señales descendentes a través de la formación reticular y la médula espinal para provocar la descarga simpática masiva descrita anteriormente. Esto se denomina reacción de alarma simpática.

También se la llama con frecuencia reacción de lucha o huida, debido a que un animal en este estado tiene que decidir de forma instantánea si se queda a pelear o corre. En contraste con el sistema simpático, la mayor parte de las funciones de control del sistema parasimpático son muy específicas. Por ejemplo, los reflejos cardiovasculares parasimpáticos generalmente actúan sólo sobre el corazón para aumentar o disminuir su frecuencia de latido. En forma similar, los reflejos parasimpáticos a menudo provocan la secreción principalmente de las glándulas de la boca o, en otros casos, de las glándulas gástricas.

No obstante, con frecuencia existe asociación entre funciones parasimpáticas estrechamente relacionadas. Por ejemplo, aunque la secreción salival puede producirse independientemente de la secreción gástrica, frecuentemente, las dos ocurren al mismo tiempo y lo mismo suele suceder con la secreción pancreática. También, el reflejo de vaciamiento del recto a menudo inicia un reflejo de vaciamiento vesical, dando como resultado el vaciamiento simultáneo de la vejiga y el recto. Recíprocamente, el reflejo de vaciamiento de la vejiga puede colaborar en la iniciación del vaciamiento rectal.

Sobre Rafa Aragón 217 Artículos
Autor/Redactor del blog Psiqueviva. Psicólogo y sexólogo con número de colegiado: AO09281. Ilusionado por transmitir conocimientos sobre psicología, así como de promover hábitos saludables a través de las ciencias de la salud en general. Colaborador articulista en páginas como E- ciencia, La mente es maravillosa y marketing4ecommerce.

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